
El 14 de Octubre del año 2000, como tantas veces, entré en aquella vieja disquería que quedaba en una galería. Esa, el Oasis. Esa. Le pregunto al Borda, "¿cuál de estos dos discos me llevo?". En mis manos tenía el de Tom McRae y el primero de Turin Brakes, The Optimist LP. En verdad, yo ya tenía decidido llevarme los dos (más Free All Angels de Ash), pero pregunté por el sólo placer de escuchar al Borda hacer al menos una mínima reseña sobre esos discos.
Borda me dijo "Yo tengo los dos, hoy escucho más el de Turin Brakes, pero a lo largo de mi vida voy a escuchar mucho más el de Tom McRae". Fantástico.
Ocho años más tarde, sigo escuchando el de Tom McRae. Por eso, el 12 de Septiembre de 2007, compré mi entradita (diez dólares), para ir a ver a este singer songwriter de Chelmsford en un pequeño barcito del Lower East Side, NY, llamado el LivingRoom. Para que nos entendamos, desde ese año, 2000, Tom pasó a ser una figura de culto entre varios de mis secuaces, todos sus discos fueron celosamente comprados y escuchados. Uno de mis tantos (tantísimos) sueños hechos realidad, mi encuentro frente a frente con esa voz angelical y oscura estaba marcada, tenía fecha.
Me tenía que encontrar con mi amigo Juan Cristobal a las 8.30pm en la puerta del lugar, en la calle Ludlow. Como yo llegué a las 7.30pm (nunca es un problema tener que hacer tiempo en el Lower East Side), pensé "me voy a meter a hacer tiempo en ese otro barcito, donde venden capcakes y discos". Un barcito, donde al fondo se vendían discos de recitales de bares en NYC y de todas las bandas nuevas que uno pueda imaginar. Me cautivó. La cuestión es que entro caminando (la noche anterior había ido a ver a The Frames, este dato descolgado te va servir en tres segundos) y a medida que me acerco a las mesas del fondo, miro al costado y ahí en una mesita, Glen Hansard y Marketa Irglova. Ya conté algo sobre este encuentro en otra ocasión. Lo que no conté es que en medio de nuestra conversación Glen me preguntó que hacía ahí. Yo pensé "no estoy acá para matarte" y le contesté "estoy haciendo tiempo para ver a Tom McRae en el LivingRoom". Glen le comentó ahí nomás a Marketa que le encantaba Tom McRae.
Entonces, después de un un rato largo de charlar con Glen y Mar. Me voy afuera. Camino hasta la puerta del LivingRoom y mientras espero que abran las puertas llamo por teléfono a Pitufo. Un amigo fanático de Tom McRae. Fanático a niveles preocupantes. "Hola, Baby, estoy llamando desde NY, me pasás con Pitu urgente?". Atiende Pitu, y ahí nomás le empiezo a contar lo que me había acabado de pasar con Glen y Mar. Mientras le estoy contando eso, y le digo que estaba en la puerta del bar esperando que abrieran, miro bien y veo esto: cruzando la calle, vestido todo de negro, con una mochila negra al hombro, y una guitarra en su funda en la mano, se me viene Tom McRae encima. Me corro, mirándolo extasiado y diciéndole a Pitu con toda tranquilidad "y si te cuento lo que me está pasando ahora no me crees". Tom me mira sabiendo lo que yo estoy pensando ("este tipo es Tom McRae..., usa una mochilita negra?"). Me levanta las cejas como saludándome. Tom saluda al negro de la puerta. Le abren, bah, le corren la cortina (porque lo único que cubría el agujero entre los marcos era una cortina bordó oscuro) y entra.
A las 8.30pm abren las puertas. Entramos los veintipico que estabamos esperando afuera. Comienza el recital de Tom. Sangre fría. Hielo caliente en el aire. Un angel vestido de negro susurraba a unos cuatro metros. Su guitarra acústica era como una sinfónica. Mi amigo Juan Cristobal miraba con la boca abierta, yo aprovechaba para tomar cerveza rápido, convencido de que el efecto del alcohol iba a hacer durar ese momento de belleza por siempre.
Tom comienza un tema nuevo, no está en ningún disco. En medio del estribillo dice algo así como "... and you love me likely on...". Recuerdo haber pensado "que buen tema". Juan se me acerca al oído y me dice "amigo, estoy emocionado, ¿escuchas? esta canción habla de mi hijo, León... escucha, escucha, like Leon...". Me confunde. No sabía si romper el enamoramiento diciéndole "no se... creo que puede estar diciendo otra cosa..." o dejarlo en su estado de felicidad absoluto. Emocionado. En el engaño hermoso. Hermoso, como la voz y la nueva canción de ese trovador mortificado. Elegí lo segundo, asentir con la cabeza y dejar en la feliz ignorancia a mi amigo. ¿Cómo iba yo, que sabía exactamente lo que esas felicidades fugaces valen, destruir su embelesamiento con mis dudas?
Termina el concierto. El público se empieza a dispersar. Tom McRae se agacha y empieza a desconectar los cables y los pedales y los guarda en su mochilita negra. Mis ojos no creían la escena. Te pido que lo imagines, Tom McRae juntando con sus propias manos los cables y metiéndolos en una mochilita negra.
Me le acerco y nos ponemos a conversar. Le cuento de mi amigo Pitufo a quien le dedica unas líneas en la entrada de papel que le di. Conversamos sobre la posibilidad de que vaya a tocar a Buenos Aires. Y esas cosas.
Y en ese momento lo vi venir. Casi me muero del stress en ese mismísimo segundo. Es como cuando sabes que la tostada (que está en el aire) va a caer del lado de la manteca al piso. Ese mismo stress, el que produce el conocimiento de lo inevitable. Juan se acerca y le dice "Tom, me encantó tu canción que habla de mi hijo". Tom cara de "no se de que me estás hablando". "Tu canción, la que dice "like Leon"... mi hijo se llama Leon". Y ahí se dividieron las aguas. Por un lado mi sensación incómoda de "uy, no Tom va a aclarar que no dice eso y va a romper el hechizo..., que tristeza...", por otro lado el estado de enamoramiento total de mi amigo Juan y por otro lado, la grandeza de Tom. "No, no dice eso... dice "... and you love me likely on..", pero ahora que lo decís la voy a repensar, es una canción que todavía no grabé, ¿sabés qué? se la voy a dedicar a tu hijo y de acá en adelante la voy a presentar como tal". Yo, pasmado.
Martes 19 de Septiembre, una semana mas tarde. Tom McRae toca de nuevo en el LivingRoom. Misma hora. Juan lleva a Jose, su mujer, antes le cuenta toda la historia, le explica cuanto lo había conmovido el concierto de la semana anterior. Llegan justo cuando comenzaba Tom con You Only Dissapear. Se acomodan atrás de todo. Media hora mas tarde, Tom presenta su tema nuevo, "esta es una canción hasta hace una semana tenía un sentido y hace siete días cobró vida, se relacionó con una persona, un amigo de Chile y su hijo León, a ellos les dedico esta canción que habla de ese niño".
¿Cuánto vale este cuento? El impagable precio se lo puso Juan Cristobal.
You name it, it´s not enough.
1 comentario:
Una de las historias más lindas que escuche en mi vida.
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