Un post del Borda en el caralibro de Ubu Roc, me obligó a revivir aquel dolor, aquella lastimadura y la justicia poética que nos da la espera (a veces).
Para entendernos de entrada.
Hubo una época (que capaz que duró unos minutos pero para mí fue una vida) en la quería ser Mike Scott. Mejor dicho, fuí Mike Scott. Mike Scott y yo fuimos la misma persona, varias veces.
Voy al tipo de la entrada le pregunto donde quedaba el City Hall porque ahi iba a tocar Mike Scott con Steve Wickam. Me indica. Esa noche no podia dormir, asique me fui a un pub a chupar. Estaba el viejo de IRA, gastándose mi plata (que ahora era suya en Guinness).
A la mañana siguiente, sin desayunar camino raudo buscando el teatrito donde iba tocar Mike. Caminaba como cuando vas a la cancha, vistes? que caminas rápido aunque falten 2 horas para el partido. O al menos asi era cuando era chico e iba a la cancha los sabados (Quilmes era el capo de la B). Llego, me atiende una gordita con cachetes rojos.
Preparo mi mano para sacar la plata de un bolsillo. Digo con una sonrisa dormida, "quiero una entrada para el recital de esta noche de Mike Scott".
"No hay mas, está sold out hace dos meses".
Como? Esto que quiere decir? Pensaba, me cuestionaba, sin entender lo que estaba pasando.
Como? Esto que quiere decir? Pensaba, me cuestionaba, sin entender lo que estaba pasando.
La gordita baja la mirada y sigue haciendo lo que estaba haciendo. Algo con papeles.
Nunca se me habia ocurrido pensar que habia que sacar entradas antes (tanto antes). Nunca se me habia ocurrido pensar ni siquiera en averiguar. Nunca se me había ocurrido pensar que iba a haber otra gente (tanta como asientos en ese teatro) que quisieran ver a los Waterboys.
Sali a la calle con el corazón partido al medio. Si te explico la tristeza que tenía no me creerías. Llovia. Seguía lloviendo. Un tipo que vendía claddagh rings en la calle gritaba "welcome to the ooooiiiiirishhhh sooooomer!"
Nunca se me habia ocurrido pensar que habia que sacar entradas antes (tanto antes). Nunca se me habia ocurrido pensar ni siquiera en averiguar. Nunca se me había ocurrido pensar que iba a haber otra gente (tanta como asientos en ese teatro) que quisieran ver a los Waterboys.
Sali a la calle con el corazón partido al medio. Si te explico la tristeza que tenía no me creerías. Llovia. Seguía lloviendo. Un tipo que vendía claddagh rings en la calle gritaba "welcome to the ooooiiiiirishhhh sooooomer!"
Llamé a mis hermanos para que alguién supiera lo que me estaba pasando. No me quería volver, quería dejar de "estar".
Hice la mochila y me fui a otra ciudad, a ver otros recitales (un poco menos queridos, un poco menos soñados).
Ya casi había olvidado el desencuentro. Micke Scott seguiría siendo un sueño más en mi vida, una de esas inexistentes almas que tanto me sacó el sueño. No podrías saldar la cuenta de agradecerle This is The Sea, todo lo que vino antes y todo lo que vino después.
Ya casi había olvidado el desencuentro. Micke Scott seguiría siendo un sueño más en mi vida, una de esas inexistentes almas que tanto me sacó el sueño. No podrías saldar la cuenta de agradecerle This is The Sea, todo lo que vino antes y todo lo que vino después.
Al contarle a un dublinense lo que me había pasado, varios dias mas tarde, me pregunto: "y porque no te quedaste para la reventa en la puerta?"
Nunca se me había ocurrido que había reventa. La mina no me lo dijo. Yo asumí que cuando te dicen: "se acabaron las entradas" era como en los juegos de cuando eramos chicos. No habia "pido".
Y me volvió a romper el corazón.
El desenlace poético fue el pasado Noviembre, cuando 7 años y medio mas tarde, pude ver en vivo a The Waterboys con la formación nueva completa en el Webster Hall de New York. La herida cicatrizó pero cada tanto siento que me raspa.
Nunca se me había ocurrido que había reventa. La mina no me lo dijo. Yo asumí que cuando te dicen: "se acabaron las entradas" era como en los juegos de cuando eramos chicos. No habia "pido".
Y me volvió a romper el corazón.
El desenlace poético fue el pasado Noviembre, cuando 7 años y medio mas tarde, pude ver en vivo a The Waterboys con la formación nueva completa en el Webster Hall de New York. La herida cicatrizó pero cada tanto siento que me raspa.
Cada tanto, en lugar de agua oxigenada, me paso este video por la herida (que es tan bueno que no pudo haber pasado, es más está grabado, filmado pero nunca pasó) donde The Waterboys y The Frames hacen una versión demoledora de Be My Enemy (si te fijás bien, el que canta soy yo).

