And clenching your fist for the ones like us
who are oppressed by the figures of beauty,
you fixed yourself, you said, "Well nevermind,
we are ugly but we have the music".
Bueno. Hoy recibí un mail de Polixx diciendo que Damien Rice va a tocar en Buenos Aires (La Trastienda) el próximo 25 de enero de 2009. Esto es muy raro. Suena raro, es raro.
Los próximos mails que espero de Polixx dirán: "Noel Gallagher en la pizzería el Cuartito, 3 de febrero", o "Baby Dee en la cancha de Los Andes, el 4 de junio", o "Badly Drawn Boy en la Basílica de Luján, el 6 de abril". Puede pasar cualquier cosa, mi viejo, atendeme bien: si Damien Rice toca en BA, puede pasar cualquier cosa.
Pero la cuestión es que, por más extraño que parezca, en un país donde se editan o dejan de editar discos sin ningún criterio se traen artistas sin absolutamente ningún criterio. O sea, puede pasar cualquier cosa. Pero CUALQUIER cosa, ¿eh? No se entiende, un poco se agradece pero no se entiende. Y va a tocar Damien Rice, e irán las minitas a escuchar la romántica Blowers Daughter... y se desilusionarán. Desde acá les queremos advertir, hacerles un servicio, si buscan un evento donde tomar de la mano a sus novios sentirse queridas, no vayan. Este muchacho las va a hacer sentir muy mal.
Así es. Se desilusionarán BIG TIME. Damien Rice, en vivo, no es eso. Es oscuro, profundamente íntimo y por momentos casi violento. Suavemente violento.
La cuestión es que todo esto me hizo recordar que hace más de un año lo fui a ver al WaMu Theatre de NYC y que en esa ocasión le mandé un mail a mis blowers brothers y a mis esquimo friends con una crónica. El tiempo todo lo relativiza pero es importante la crónica porque fue escrita bien fresquita la mañana siguiente a esa tormenta y dice la verdad sobre ese muchacho que se llama Damien Rice (y, sí, las fotitos son de esa noche).
A continuación, the krokechronicle:
"Aclaremos algo de entrada para evitar preguntas, Lisa Hannigan no estaba. Una lástima. Lo lamenté mucho, durante... 30 segundos. Antes (sí, antes) del primer tema alguien del publico grito "where is Lisaaaa....!!!!" (qué en realidad era lo que todos nos estabamos preguntando hacia adentro) y se hizo un silencio tipo... Uy.... Damo, no se hizo cargo de la pregunta y devolvió la gentileza con un oscuro comienzo. Menos de un minuto de su voz me bastó para darme cuenta que la noche iba a ser densa, con la densidad de quien comete un asesinato y después tira el cuerpo al Hudson River. Así de densa. No iba a haber ni una pizca de romanticismo. La conga iba a ser densa. Y frente a ese panorama, yo estaba feliz.
Saco azul de pana, pantalón rojo, pelo rapado. Un asesino serial (del Lower East Side, o de Temple Bar, si te gusta más). Damien Rice toco DOS horas y veinte. Así de generoso fue. Lo increible es que el recital fue tan bueno que yo cuando estaba terminando pense..."que cortito"... Miro la hora... Y no, dos horas y cuarto, mi viejo... Damo es folk. Es Folk? Es Folk. Sí, es Folk.... Soy Folk? Sere... Quizas... O estoy Folk? Que me pasa...? Que pasa con el folk? Una amiga que me encuentro al salir me dice "vine a ver un recital de folk y nada que ver..., horrible, no me gustó". Claro, era uno de los cuerpos que el asesino había tirado al río. Es folk? Soy folk? Que es folk? Que me pasa? Que a este tipo le creo... Es Folk (no apto para minitas). Pero la mitad (minimo) del recital se vuelve loco y empieza a sonar tipo el mas crudo Radiohead de la epoca de the Bends pero mucho más oscuro. El sistema de luces y escenografia esta muy bueno, son como luces de un living que van cambiando de color. Todo muy íntimo, el tipo te asesina en su living. En un momento, dijo, "diganme una sensación", "happy" grito uno... Un nombre "Tod"grito otro... Un color, "green" grito alguien mas... Y pidio que le den tres acordes... Se los dieron... Y ahí nomas se puso a componer una cancion con eso .... Un capo, diría Di Giusseppe (el que vende pastas en la 24st y Lex). Es muy gracioso cuando habla, mucho charm... Es irónico a mas no poder. Agrio, agridulce, como el veneno. Bueno, la cosa es que te aseguro que el tipo se pone a tocar y desata una tormenta de truenos y relámpagos en el escenario, te golpea el pecho, una parte de vos dice "este tipo que está haciendo? que alguien lo pare, acá nos hundimos todos" y otra parte de vos dice "dale, dale, hace mierda todo Damo!!!!! dale, dale!!!!!!", y en medio de la tormenta, del tornado de sonidos, baja el tono de la voz y en un instante todo se apaga y queda el solo con su guitarra acustica deteniendo la tormenta durante dos minutos... Calma.. Dos minutos de calma..... Damien Rice maneja el clima, las tormentas y los sociegos de sus recitales como quiere, es impresionante. Realmente impresionante.
Estaba Vivienne Long, su chelista de siempre. Un angel. En http://picasaweb.google.com/krokecronicas pueden ver fotos y videos del recital. Que lo disfruten. Se saco un diez. Yo volví a casa, puse 9 y me pegue una ducha.... Tratando de absorver bajo el agua lo que había acabado de ver...
Un tipo que desata y detiene tormentas con su voz (sin sacarse el saco)... Saludos, NYC, 9/8 Kroke"
El caño que no gotea (y nunca defrauda) te trae un video de esa noche memorable.
Kroke, una de las cabezas de este monstruo bicéfalo que vive acá abajo tiene sus siete discos del 2008, y son:
1. Oasis - Dig Out Your Soul. Siguen siendo enormes. A media máquina le pasan el trapo a todos. Hicieron un disco que les salió por la mitad porque en el medio de la grabación a Liam se le ocurrió dejar la banda para ir a casarse, sin invitar a nadie. Y el disco que salió es este. Un verdadero disco de rock, con canciones de Oasis. Desde el principio hasta el final es excitante. Oasis es la banda que divide las aguas y Stanley y yo quedamos de este lado.
2. Bon Iver - For Emma, Forever Ago. La mente a veces hace matrimonios musicales que son antojadizos, no hay que tratar de entenderlos, es como si los caminos del cerebro (y del pecho) por donde pasa la música de repente se cruzan, o se juntan y uno no sabe porque. En realidad, te cuento un secreto, este es el mejor disco del año, pero con un disco como Dig Out Your Soul, tuvo que estar segundo, por respeto nomás. Este disco fue una delicia desde el minuto uno. Me acuerdo ponerme los headphones mientras caminaba por Union Square (había bajado a mi maldito aparatito el disco que acababa de comprar - nosotros compramos discos, es lo último que nos queda-) y recuerdo pensar "desde Marvin Gaye que no escucho nada así". Marvin Gaye, eso pensé. Después esa idea se lavó, con la lluvia, pero algo de esa primera reacción permaneció. Se me antoja que es el disco que Marvin Gaye hubiese hecho si fuese blanco, de treinta y pico, nacido en un bosque de North Carolina, en invierno. Ocupa en mi mapa musical el mismo lugar que el año anterior ocupó Boxer de The National. Así que tomá, Justin Vernon nos trae a un Marvin Gaye de camisa leñadora.
3. Fleet Foxes - Fleet Foxes. Buenísima la tapa del disco. En mi mapa musical están en la misma provincia que Midlake y que Band of Horses. Pero en la zona más rural. Sí, entre otros, pero para que te ubiques de cuanto me gustó este disco. Disco completo, para escucharlo de principio a fin sin parar, varias veces. Grandes armonías vocales. Tanto escucharon buena música estos muchachos que al final (y gracias a Dios fue antes del primer disco) aprendieron. Beach Boys, Neil Young, The Band, Robbie Robertson... todos ahí. Robin Pecknold, además de una envidiable barba, tiene una voz magnífica.
4. Sigur Ros - Med Sud I Eyrum Vid Spilum Endalaust. Hace años que cada vez que sale un disco de estos islandeses se nos mete entre los mejores 10 de su año. Este es el trabajo más cercano al pop accesible de estos genios nórdicos (que además con Heima, hicieron el DVD musical del año -y casi, casi de la década, obligatorio, esencial-). Me gusta todo, el sonido, la producción, la estética. Todo.
5. Glasvegas - Glasvegas. Que emoción, que emoción. De repente fue como volver a estar en los 80. Glasvegas es auténtico. El disco edición inglesa viene con un DVD en vivo donde se puede ver bien clarito que son una banda tremenda. Punks, post punks, estancados en el tiempo, Joe Strummer al frente de Jesus and Mary Chain, haciendo música de Elvis para una película de James Dean. Un disco inagotable de un sólo estado de ánimo, de un solo tono pero muchos colores. Un negro recurrente, una calle llovida, algo de frio, venite para Glasgow y vas a entender lo que te digo. Glasvegas: podría haber sido el número 1 de esta lista.
6. Portishead - Third. Beth Gibbons. Eso es lo más importante, esta ella. En medio de un eterno otoño. Uno de los mejores discos del año, como si nunca se hubiesen ido. Pasaron 10 años desde su último trabajo, y se despacharon con este rollercoster de emociones.
7. The Last Shadow Puppets - The Age of Understatement. Alex Turner es grande. Digo, grande en la escala de Noel Gallagher. Si tiene tiempo no va a parar de sorprender y de deleitar. Vas a ver, grande de verdad. Lo demuestra con este disco, jugando (porque no me digas... se puso a jugar) a Scott Walker, Bowie y Gainsburg junto con su amigo Miles Kane sacó un discaso casi sin hacer ningún esfuerzo. Y cuando le hacen un reportaje el turro confiesa "ahora estamos pensando en irnos a NYC a grabar como lo hacía Tony Bennett en los 50...". Además de componer como si tuviera 50 años de rock encima y 80 de experiencia, canta al nivel de un joven Sinatra. Mientras, se mete en un estudio y prepara el tercero de Arctic Monkeys. Jovencitos, no traten de imitarlo, no se puede, es como dice el Borda, es el ADN (aparece uno muy de vez en cuando y siempre en esas islas). Long Live Alex Turner.
En cualquier momento viene el Chino (la otra cabeza de este monstruo bicéfalo) y te tira sus siete discos. Felisa me muero.
Te grabamos el Basement Tape del año. Tenemos 500 copias en cassette TDK de cromo, las podés pasar a buscar por W 222, 23r St., 10011, New York. Preguntá por Stanley (que él nos avisa).
Reglas, discos editados en el 2008. No importa que estos temas no estén todos a la misma altura. No importa si son covers, si son de EPs, si son grabaciones viejas siempre que hayan sido editadas este año por primera vez, no importa si te gustan o no. No importa si faltan algunos o sobran otros. No importa nada. No importa el orden (en realidad importaría, pero nos da fiaca... no sabés lo que es estar acá abajo... se te van las ganas de ordenar, viejo!). Después sacamos el B-Sides y ahí metemos los temas que importan realmente. Como debe ser. Metemos el tema de Coldplay porque el Chelsea se la banca.
Y, lo avisamos antes de recibir quejas, el Chelsea elige así, caprichoso e incorrecto, como le da la gana, sin criterio más allá del propio gusto. Si nos agarrás mañana seguro que es un cassette 100% diferente.
Y, sí, Oasis está en los dos lados.
Y... Stanley, arreglá el ascensor que hace ruido!!!!!!
Everything is everything.
Side A. Blue Side.
1. Portishead -The Rip (Third)
2. Neil Young -Sugar Mountain (Sugar Mountain)
3. Ray Lamontagne -Let it be Me (Gossip In the Grain)
4. I Am Kloot -Ferris Wheels (Play Moolah Rouge)
5. James Yorkston -Tortoise Regrets Hare (When the Haar Rolls In)
6. Jape -Nothing Lasts Forever (Ritual)
7. Johnny Flynn -The Box (A Larum)
8. Justin Rutledge -The Wire (Man Descending)
9. Liam Finn -Second Chance (I´ll Be Lightning)
10. Joan as Policewoman -To be Loved (To Survive)
11. Duffy -Warwick Avenue (Rockferry)
12. Josh Ritter -The Temptation of Adam (Live at 9:30 Club)
13. The National -Mansion on the Hill (A Skin, A Night + The Virginia)
14. Gemma Hayes -Out of Our Hands (The Hollow of Morning)
15. City and Colour -Body in a Box (Bring Me Your Love)
Mirá, venía demorando este post porque tenía muchas ganas de escribirlo. Es así, como cuando Chufi lo vio a Dhers, le dijo "te saludo mucho porque te veo poco¨.
The Frames es la mejor banda irlandesa de todos los tiempos. Te maté con esa. Y bancamos la parada. El resto de las bandas que se te vienen a la cabeza o no fueron tan grandes o no son irlandeses.
Es la banda genuinamente irlandesa más grande. Acá abajo es esa, qué querés que te digamos? en tu mundo no se como es. Si en tu mundo medís la grandeza por la cantidad de discos o entradas a conciertos vendidos, estamos hablando de otra cosa. Cómo se mide acá abajo? Si todavía no aprendiste... (somos como Dylan, no explicamos nuestro arte).
The Frames es una banda creada por Glen Hansard. Glen Hansard es un tipo que vivía en el pobre barrio de Ballymoon. Iba al colegio y a los 13 años un profesor de música, al ver la pasión con la que hablaba de Leonard Cohen, le dijo "flaco, dejá el colegio, agarra una guitarra y dedicate a la música porque si seguís acá vas a terminar heroinómano o bancario o empleado de alguna oficina pública". Glen se fue a la casa, le contó eso a su vieja y la tipa con una claridad apabullante le contestó "ese tipo tiene razón, yo te banco, comprate una guitarra y andate como busker a Dublin". Esto es tal cual, eh? no le estoy agregando nada.
Así fue como al poco tiempo era un personaje callejero de Dublin, que se había aprendido miles de canciones de Dylan, Neil Young, Van Morrison y Cohen.
La vida lo llevo a hacer de un papel secundario en la película The Commitments. Pero nada más. Su vida siguió y formo The Frames.
Con un primer disco conflictivo (Another Love Song) y confuso de 1992.
En 1996 saca un disco admirable por donde se lo escuche, Fitzcarraldo, en referencia a la película de Herzog. El muchacho no se anda con chiquitas. Pretende inscribirse, y lo logra, en una tradición musical con sustancia.
En 1999 saca Dance The Devil, maravilloso. Pero lleno de conflictos con la discográfica que le pedían hits. Se liberan del yugo y quedan a la deriva.
La deriva los lleva a grabar uno de los discos preferidos del Chelsea. Uno de los 10 discos favoritos de Kroke (una de las mitades del monstruo bicéfalo que vive acá abajo). Graban For The Birds, producido por Steve Albini. Una delicia. Para mí es el mejor disco de Albini lejos, sí mucho mejor que In Utero, que Surfer Rosa o que el que vos me digas. Una vez, Marketa Irglova me confesó que ese es también su disco preferido de The Frames.
Los siguientes discos de estudio son Burn The Maps (2005) y The Cost (2007). Recién con este último empiezan a recibir un poco de atención de la prensa internacional. Sin embargo, desde hacía más de 7 años que ya llenaban estadios en Irlanda. Y, allá, en la calle son mucho mas grandes que U2. Doy fe. Como Oasis es más grande que cualquiera en Inglaterra, ellos son más grandes que cualquiera en Irlanda. Odiados por un sector del público (los mismos que odian este sótano) y amados hasta la enfermedad por otros.
Una de las veces que los fui a ver, lleve a un amigo que no los conocía. Año 2005. Salimos del concierto, ibamos en un taxi por Lexington Ave los dos callados. Atónitos. Sordos. Y mi amigo me preguntó "porque estos tipos no son tan grandes como Coldplay?". No contesté. Ni en ese momento, ni ahora. Hay cosas que son así. Y, tal vez, gracias al Cielo que son así. Algo deberán querer decir. Lo charlamos otro día, Gonza?
Son una banda con una enorme característica, en vivo te matan. Sin truquitos, sus conciertos son pelados escenarios, como mucho alguna luz y una bandera gigante o una pantalla de videos. Nada más. Suben ellos y te parten al medio. Sin piedad. Quedás loco. Es imposible ir a verlos en vivo y quedar indiferente. Un dato no menor, escuchan buena música. Y no hay vuelta que darle, eso se termina notando en las composiciones y en el modo de vivir la música y todo lo que hacen.
Hace unos años, estaban grabando For The Birds en un estudio de Dublin. En el estudio de al lado estaba grabando Bob Dylan. Bobby los escuchó de casualidad y dijo "estos tipos son buenos de verdad, los quiero conocer". Le presentaron a Glen, y Glen temblando lo primero que le dijo fue "this is for me like the moment when you met Woody". A Dylan lo mató ese simple comentario y le contestó: "quiero que se vengan conmigo la semana que viene de gira. Quiero que sean mis teloneros". El resto es historia.
Mirá, yo tuve charlas con casi todos los que se nombran en esta sección y te aseguro, con más o menos envidia todos afirman y saben que Glen y su troupe son los más grandes. Los dueños de la tribu.
Nos gustan porque es la banda de Glen Hansard, porque tienen el mejor violinista irlandés desde Steve Wickam, porque el arte de tapa es fabuloso, porque tienen sustancia, porque cada vez que pueden hacen covers que nos gustan, porque compusieron Star Star (la mejor canción para chicos ever), porque For The Birds es inagotable, porque Glen Hansard es humilde pero se lleva todo puesto, porque en vivo te revientan la cabeza, porque sus canciones nos dan material para los sueños (esto es literal), porque sí.
Esta una banda sobre la que cualquier crónica queda chica.
Stanley, si viene Glen decile que banque, que salimos dos minutos a comprar jugo.
El Chelsea te los entrega, que wikipedia, allmusic, los discos, youtube y tu intuición hagan el resto... No podemos todo.
Este loco es de Belfast. Se llama Peter Wilson y se hace llamar Duke Special.
Loco obsesionado con el vaudeville, el music hall, lo bohemio, los firuletes, las melodías a lo Rufus y la cadencia teatral de Neil Hannon (que, por ejemplo, lo acompaña en el segundo video que te trae el caño que no gotea). Tiene el aspecto de una versión psicópata y linyera de un Van Morrison que hace death metal pero adentro de un circo o de una película de Tim Burton, con unas largas dreadlocks y un piano de sótano desafinado.
Romántico, salido de un Moulin Rouge irlandés, si este tipo fuese de New York o de Londres le darían al menos la bola que le dan a Antony. Pero no. Ignorado y abandonado, al final tiene razón de ponerse tan triste como para componer esa música atemporal de pesadillas borrachas. Tiene la alegría del cabaret y la nostalgia del norte de Irlanda partida al medio.
Sus discos son:
Adventures in Gramophone: Two EPs (2005)
Songs from the big forest (2006)
I never thought this day would come (2008)
Aflojá Stanley y renovale el alquiler de la habitación... ya la va a pegar (y a pagar). Y si nos equivocamos, Ubu Roc te manda un cheque.
Sin orden de importancia. Su primera carta de presentación es haber sido apadrinado por Morrisey, quien lo llevó a tocar de telonero de él durante dos años. La segunda carta de presentación es que es amigo de bares, copas y poemas de Shane MacGowan. La tercer carta de presentación es tu talento y la admiración que otros músicos le tienen, músico de músicos, dicen. La cuarta carta de presentación es que es un duro ex boxeador irlandés, que canaliza su furia, sus amores, sus múltiples desilusiones, sus temores a través de canciones que demuelen.
En vivo es eso, un boxeador que te deja KO.
Damien Dempsey nació en uno de los barrios pobres de mediados de los 70 en Dublin y se nota. Es como un guerrillero del folk. Es heredero de Shane, de Christy Moore y suena como sonaría Bob Marley si hubiese sido irlandés. Es uno de esos tipos de los cuales sus contemporáneos lo señalan como una "fucking legend". Esa fue la definición que le dieron Gemma Hayes y David Kitt cuando les pregunté que opinaban de Damo.
Ah! hace una gran versión de Rainy Night in Soho. Después de Shane, sólo él puede cantar esa canción como si fuese propia. Nadie más. Stanley te la trae por el caño que no gotea.
Uno de los miembros de una banda de culto llamada The Redneck Manifesto se llama Richie Egan, AKA Jape.
Jape mide un poco más que el lavarropas que instaló Stanley acá abajo. Sus shows son una eterna pista de baile del Siglo XXI. Muchos ruiditos, secuencias, guitarras y el loco de Richie que no para de saltar. Amigo y colaborador de David Kitt, a quien le debe muchas de sus ideas y su actual despegue.
Por ahí te suena, por ahí no, pero The Raconteurs hicieron un cover de su tema Floating (single que Jape realizó con the Kittser y que nosotros te traemos por el tubo que no gotea).
Después de haber editado un ep "The Monkeys in the Zoo Have More Fun than Me" en 2007, Jape estrenó este año las vidrieras (la de Ubu Roc, también, ¿hacía falta que lo aclaremos?) con su disco "Ritual", que lo coloca como la música que se escucha en el viaje de Dublin a Neptuno.
Bases folky, loops, enamoramiento de Phil Lynott, guitarras, cervezas, secuencias, todos locos, a flotar, a flotar!!!!
Edmund Enright, aka MUNDY, nació en 1976 en Athlone, County Westmeath.
Uno más de los que pasó de ser un busker en las calles de Dublin a llenar estadios en el país de los gnomos verdes. Es quizás, hoy uno de los dos o tres más populares singer songwriters de esas tierras.
Es un gran bebedor de cerveza, damos fe de ello. Nos desnucamos juntos una noche en un barcito del Lower East Side.
Su primer disco, Jelly Legs (2000) es casi ignoto, pero una joyita. Su segundo disco, 24 Star Hotel, es nuestro preferido y contiene el que para nosotros es su mejor tema: Linchpin (2002). Maravilloso.
Luego, en 2004 sacó Raining Down Arrows y en el 2006 Love and Confusion, un disco en vivo que es una buena expresión de lo que logra cuando se pone delante del público.
Declan O'Rourke es, de todos, el menos conocido. Otra injusticia. No es tan lindo como Gemma, bah... es feo.
Nació en Bellyfermot, Dublin y de chico estuvo viviendo con su familia en Kyabram Australia, donde un cura le regaló una guitarra y descubrió su potencial.
Desde entonces (es decir, Since Kyabram) anda por ahí tocando la guitarra y componiendo canciones capaces de hacerte contener la respiración 3 o 4 minutos (abajo del agua). Tuvo dos padrinos, cuando le preguntaron a Morrisey cual fue el mejor disco de 2004 dijo sin dudar "Since Kyabram" y cuando le preguntaron a Paul Weller cuál sería el tema en la historia que le hubiese gustado componer contestó "Gallileo" de Declan O'Rourke.
Declan vino a almorzar y cenar a casa (es decir, al sótano) durante meses. Nos dió enormes alegrías y nos las sigue dando.
La bella Gemma Hayes nació en Tipperary en 1977. Se inició en la música desde chiquitita, mirando a su padre en una banda local (escena repetida en la vida irlandesa).
Llegó al sótano en una encomienda que nos mandó el viejo Oasis con Night on My Side adentro.
Hace unos meses estuvimos con ella, después de uno de los conciertos que dió en el Mercury Lounge de LES/NYC y quedamos encandilados. Ella nos hablaba todo el tiempo de lo impresionante que es Damien Dempsey (que había tocado esa misma noche) "Have ya seen Damo???? He is amazing..." y nosotros le decíamos que el Borda se quiere casar con ella.
Sus tres discos hasta el momento son:
Night on My Side (2000)
The Roads don´t Love You (2005)
The Hollow of Morning (2008)
El primero nos dio grandes alegrías y lo recomendamos shic, shic. El segundo fue una promesa linda con algunos momentos memorables y el tercero, el de este año es una obra a tener realmente en cuenta. Es uno de nuestros discos favoritos del año que termina, incluye a Kevin Shields como arreglador, músico y productor y a un grupo envidiable de músicos que la secundan.
Preparate un Earl Grey, baja la cortina y entregate. Antes que te la robe el Borda.
Paddy Casey es otro busker de Dublin que lo venimos siguiendo desde el 2000, cuando vino por primera vez al sótano a tocar la guitarrita.
Resulta que Paddy es un tipo tímido, con pelo de oveja y compone canciones admirables. No, nada que te vaya a descerebrar si sos exquisito pero un grande de verdad si lo que buscas son canciones. Sus influencias van desde Motown y Marvin Gaye + Nina Simone hasta Bob Dylan, Neil Young, John Martin, Nick Drake, Tracy Chapman (sí, ¿y qué te pasa?).
Grandes referencias para un sujeto que suele salir de viaje y tocar en la calle pidiendo monedas. Claro, en su país natal llena teatros y estadios. Y de eso se trata, de contarte lo que no se ve (there´s more to the picture than meets the eye, no era así?)
Sus discos:
Amen (So be it), 1999.
Living, 2003.
Addicted to Company (Part One), 2007.
Nos gusta, nos parece simpático y no te lo queremos vender.
David Kitt es un fenómeno que nació hace 33 años en Dublin. Y mientras estudiaba tecnología aplicada a la música en el Trinity College, agarró una guitarra acústica y se puso a componer y a tocar.
Es amigo del Chelsea. Y es más amigo todavía del basement, que uno de estos días va a cumplir con el sueño del pibe (bah, de los dos pibes) y lo van a llevar a tocar a BA, y a dar una charlita con cervezas en el local de Ubu Roc (vas a ver).
Bueno, la cuestión es que Kittser en el año 2001 sacudió la escena indie con The Big Romance grabado en su habitación.
Dos años más tarde nos deslumbró con el el bellísimo Small Moments, que nos enamoró de manera definitiva.
Cuando una noche le comenté que para nosotros era el "James Taylor del Oasis" (el que quiera entender que entienda, el lo entendió) se sintió orgulloso, me contó que su padre escuchaba Sweet Baby James y tuvimos una larga charla sobre Taylor y Young y los caminos que cada uno tomaron.
Kitt tendría que llenar River si el mundo estuviera bien, cuando se lo dije me contestó "I`m not Mundy. I owe four months rent back home". Mundy estaba tomando una cerveza a un metro parlandose una minita. Eso es crisis.
Pero nosotros haremos justicia por el Kittser, aunque eso fuese lo último que hagamos. El mundo va a saber que Kittser es la gema escondida.
Los discos del Kittser son:
The Big Romance (2001)
Small Moments (2003)
Square 1 (2004)
The Black and Red Notebook (2005)
Not Fade Away (2006)
Misfits, Vol. 1 (2007)
En este momento se encuentra grabando su nuevo disco en NYC, parece que con su hermanito (a quien pueden ver haciendo coros en uno de los dos videos que nos trae más abajo el caño que no gotea).
Chelsea ordena: Todos vayan y compren los discos del Kittser que tiene que pagar las cuentas, viejo!!!!
Nada que ver con U2 (sobre quienes algún día algo diremos). Hace ya varios años que Irlanda saca músicos y bandas a las que habría que (al menos) prestarles atención. Tan hijos de Whipping Boy y de My Bloody Valentine como de Van Morrison, de Christy Moore y de Shane MacGowan, todos en una incestuosa y verde relación.
En esta sección, que va a durar lo que Stanley decida, vamos a mandar para el lobby nuestra aproximación a varios de esos hijos irlandeses tan cruelmente ignorados por la crítica internacional y tan apreciados por nosotros acá abajo que somos más intuitivos que lectores, mas carnales que intelectuales. Mas idiotas, bah.
Y con qué empezamos?
Empezamos con BellX1. Enorme banda. Existió una vez un grupito que se llamaba Juniper, cuyo front man era Damien Rice. Damien se fue con Liza Hannigan a viajar por Europa y componer lo que más tarde se convertiría en O y Juniper se convirtió en BellX1. Con Paul Noonan al frente, originarios de Co. Kildare, nació una banda que se cansa de hacer canciones que valen la pena.
BellX1 tiene cuatro discos:
Neither Am I (2000) Music In Mouth (2004) Flock (2006) Tour de Flock: Live at the Point (2007)
Que lugar? Una mañana salí a caminar por las calles de Kilkenny y al pasar por la puerta de una disqueria escucho Eve is the apple of my eye. Como un zombie conmovido y entre llantos pasé la puerta del negocio y dije "I want these record" y señalé el techo. El pibe pelirrojo, miró el punto justo del techo que yo estaba señalando y me dio un disco con una calcomanía de NME que decía "5/5, this is how Radiohead should sound".
En 2007 los ví dos veces en vivo. Una en el Bowery Ballroom y otra en el Irving Plaza de New York. Magnificos. Paul Noonan es un front man cautivante. En el Bowery me encontré con mi amigo Patrick, a quien le pregunté "viste que entre el público está Josh Ritter?", y me contestó "Sí, lo traje yo, cenamos en casa de un amigo y vinimos para acá, queres que te lo presente?". Plop. Ver el recital de BellX1 tomando una cerveza con Ritter fue uno de esos momentos que quedarán registrados. (Esta ya te la conté alguna vez?)
Somos 2 y podemos llegar a ser muchos más. Los que quepan en el sótano, bah ... Stanley no tiene problema. El único requisito: el pudor dejalo en el lobby. Aqui no se habla castellano. El resto, todo lindo.