1. Oasis - Dig Out Your Soul. Siguen siendo enormes. A media máquina le pasan el trapo a todos. Hicieron un disco que les salió por la mitad porque en el medio de la grabación a Liam se le ocurrió dejar la banda para ir a casarse, sin invitar a nadie. Y el disco que salió es este. Un verdadero disco de rock, con canciones de Oasis. Desde el principio hasta el final es excitante. Oasis es la banda que divide las aguas y Stanley y yo quedamos de este lado.
2. Bon Iver - For Emma, Forever Ago. La mente a veces hace matrimonios musicales que son antojadizos, no hay que tratar de entenderlos, es como si los caminos del cerebro (y del pecho) por donde pasa la música de repente se cruzan, o se juntan y uno no sabe porque. En realidad, te cuento un secreto, este es el mejor disco del año, pero con un disco como Dig Out Your Soul, tuvo que estar segundo, por respeto nomás. Este disco fue una delicia desde el minuto uno. Me acuerdo ponerme los headphones mientras caminaba por Union Square (había bajado a mi maldito aparatito el disco que acababa de comprar - nosotros compramos discos, es lo último que nos queda-) y recuerdo pensar "desde Marvin Gaye que no escucho nada así". Marvin Gaye, eso pensé. Después esa idea se lavó, con la lluvia, pero algo de esa primera reacción permaneció. Se me antoja que es el disco que Marvin Gaye hubiese hecho si fuese blanco, de treinta y pico, nacido en un bosque de North Carolina, en invierno. Ocupa en mi mapa musical el mismo lugar que el año anterior ocupó Boxer de The National. Así que tomá, Justin Vernon nos trae a un Marvin Gaye de camisa leñadora.
3. Fleet Foxes - Fleet Foxes. Buenísima la tapa del disco. En mi mapa musical están en la misma provincia que Midlake y que Band of Horses. Pero en la zona más rural. Sí, entre otros, pero para que te ubiques de cuanto me gustó este disco. Disco completo, para escucharlo de principio a fin sin parar, varias veces. Grandes armonías vocales. Tanto escucharon buena música estos muchachos que al final (y gracias a Dios fue antes del primer disco) aprendieron. Beach Boys, Neil Young, The Band, Robbie Robertson... todos ahí. Robin Pecknold, además de una envidiable barba, tiene una voz magnífica.
4. Sigur Ros - Med Sud I Eyrum Vid Spilum Endalaust. Hace años que cada vez que sale un disco de estos islandeses se nos mete entre los mejores 10 de su año. Este es el trabajo más cercano al pop accesible de estos genios nórdicos (que además con Heima, hicieron el DVD musical del año -y casi, casi de la década, obligatorio, esencial-). Me gusta todo, el sonido, la producción, la estética. Todo.
5. Glasvegas - Glasvegas. Que emoción, que emoción. De repente fue como volver a estar en los 80. Glasvegas es auténtico. El disco edición inglesa viene con un DVD en vivo donde se puede ver bien clarito que son una banda tremenda. Punks, post punks, estancados en el tiempo, Joe Strummer al frente de Jesus and Mary Chain, haciendo música de Elvis para una película de James Dean. Un disco inagotable de un sólo estado de ánimo, de un solo tono pero muchos colores. Un negro recurrente, una calle llovida, algo de frio, venite para Glasgow y vas a entender lo que te digo. Glasvegas: podría haber sido el número 1 de esta lista.
6. Portishead - Third. Beth Gibbons. Eso es lo más importante, esta ella. En medio de un eterno otoño. Uno de los mejores discos del año, como si nunca se hubiesen ido. Pasaron 10 años desde su último trabajo, y se despacharon con este rollercoster de emociones.
7. The Last Shadow Puppets - The Age of Understatement. Alex Turner es grande. Digo, grande en la escala de Noel Gallagher. Si tiene tiempo no va a parar de sorprender y de deleitar. Vas a ver, grande de verdad. Lo demuestra con este disco, jugando (porque no me digas... se puso a jugar) a Scott Walker, Bowie y Gainsburg junto con su amigo Miles Kane sacó un discaso casi sin hacer ningún esfuerzo. Y cuando le hacen un reportaje el turro confiesa "ahora estamos pensando en irnos a NYC a grabar como lo hacía Tony Bennett en los 50...". Además de componer como si tuviera 50 años de rock encima y 80 de experiencia, canta al nivel de un joven Sinatra. Mientras, se mete en un estudio y prepara el tercero de Arctic Monkeys. Jovencitos, no traten de imitarlo, no se puede, es como dice el Borda, es el ADN (aparece uno muy de vez en cuando y siempre en esas islas). Long Live Alex Turner.
En cualquier momento viene el Chino (la otra cabeza de este monstruo bicéfalo) y te tira sus siete discos. Felisa me muero.
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