sábado, 27 de febrero de 2010

Heartbreaker country kid.


Para nosotros, que poco salimos de este sótano húmedo y silencioso (Bardy!!! arreglá el caño!!!!), este señor nacido en Jacksonville, North Carolina el 5 de noviembre de 1974, es uno de los (top 3) artistas de la década. Sin dudarlo.

Lo confirmamos cuando escuchamos la ignorante sentencia periodística: "Ryan Adams tiene todos los clichés del rock...". El Chino, con razón, contra atacó "Ryan no tiene clichés, él los inventa".

Luego de dejar su banda, Whiskeytown (que venía haciendo estragos en la mal educada e ignorante "américa profunda" -NdE: el otro día un sobre educado amigo me señaló que los yankees de la "américa profunda" son poco educados e ignorantes porque no saben donde queda Argentina), en un plazo de 8 años (entre el 2000 y el 2008) sacó 10 discos propios:

Heartbreaker
Gold
Demolition
Rock & Roll
Love is Hell
Cold Roses
Jacksonville City Nights
29
Easy Tiger
Cardinology

Busquen otro singer songwriter que haya sacado en 8 años (en estos pobres 8 años) otros 10 discos del nivel de los que sacó Ryan.

En el mismo tiempo, grabó con múltiples artistas (nos vienen a la mente Beth Orton, Counting Crows, Willie Nelson, Brian Wilson, America) y (a los 32 años de edad) produjo el disco Songbird de Willie Nelson.

Se graduó como uno de los outlaws in music, lo cual en el idioma que se habla en este país quiere decir que es parte oficial de una tradición irrompible, sería largo (y poco interesante) enumerar acá las materias que rendió, pero este video es prueba del escalón en que se halla.



Apareció al menos 10 veces en el programa de Letterman (no estaría mal editar esas presentaciones en un DVD).



Mejoró la inmejorable versión de Wonderwall y vivió de gira o en el Chelsea Hotel, es decir, acá arriba. Es admirado por Noel Gallagher y por nosotros.



Elton John contó varias veces que Gold fue el disparador para que él volviera a su verdadero nivel con Songs from the West Coast. A partir de ahí, y de la mutua admiración, los encuentros (solo nos constan los musicales) fueron muchos.


Y todo eso no sería nada si no fuese porque la calidad de sus composiciones se destacan por sobre las del resto. Es prolífico en todos los sentidos.

Cuando salió Heartbreaker todos se conmovieron un poco. Cuando salió Gold, conquistó el mundito del rock (es decir, Estados Unidos e Inglaterra). Se volvió cool. Era la novedad (y encima talentoso, lo cual no fue muy común en las novedades de esta última década). Y si bien es cierto que Gold es un gran disco, también es cierto que al menos cinco de los discos que le siguieron son igual de buenos. La novedad había pasado, pero el talento quedó.

Después de todo esto, que esté casado con Mandy Moore suma algo?

lunes, 22 de febrero de 2010

Lo necesario (la belleza)


Hay una necesidad. El hogar. De ahí surge todo. Todo. Marta había elegido lo importante, la casa. María había elegido lo único necesario, el hogar. La mejor parte. Donde no hay hogar no hay belleza, ni drama, ni dolor, ni alegría completas. Del hogar, la creatividad, la vida. Y andamos a la deriva, peregrinando, llorando, riendo, en busca de lo único necesario, el hogar.

HEIMA

Þúsund ár í orðum
Þúsund orð sem hrista mig á hol
Ekkert þor við verðum sárir enn
Ég verð að komast út

Þúsund orð í árum
Þúsund ár sem segja allt sem er
Enginn sér á bak við orðin tóm
Býr alltaf eitthvað

Síðustu tárin að
Síðustu tárin strýk, ég burt
Síðustu ár um ævina

Síðustu árin að
Síðustu árnar enda burt
Sárin saman - já, þau gróa

Þúsund orð í tárum
Þúsund ár um mínar kinnar renna tár
Svöðusár sem við saumum aftur saman
og höldum áfram

Síðustu tárin af
Síðustu tárin strýk nú burt
Síðustu ár um ævina

Síðustu stráin dreg
Síðustu árnar renna burt
Sárin saman þau gróa

Sárin saman þau gróa
Síðustu tárin renna burt
Sárin saman - já, þau gróa
Já, þau gróa
Já, þau gróa

Nú er ég loks kominn heim




HOME

One thousand years in words
A thousand words which carve me to death
Without guts, we still get hurt
I need to get out

One thousand words in years
A thousand years which tell the whole story
No one sees, behind empty words
There's always something

The last tears shed
I wipe them off
The last years of a lifetime

The last years lived
The last rivers flow away
The wounds – yes, they heal

One thousand words in deaths
A thousand years, tears run down our cheeks
Gashes, which we suture together
and so move on

The last tears shed
Now I wipe them off
The last years of a lifetime

The last straws are drawn
The last rivers flow away
The wounds, they heal

The wounds, they heal
The last tears flow away
The wounds – yes, they heal
Yes, they heal
Yes, they heal

Now I'm finally home

domingo, 21 de febrero de 2010

Donde vas a estar...?

... el 16 de junio de 2010...?

RADIO CITI MUSIC HALL, 1260 6th Ave, New York, NY 10020.

THE NATIONAL
w/The Antlers


sábado, 20 de febrero de 2010

Frases célebres de Copa Davis


"En Australia lo único que hay son canguros".











viernes, 19 de febrero de 2010

Seven worlds will collide


El Pai me lo dijo muchas veces, "tenes que escuchar a Crowded House, son una enorme banda".

Yo siempre los di por sentado. Digo, tienen las canciones que pasan las FM (o algunas de ellas).

Siempre leía a Johnny Marr, Glen Hansard, Tweedy, Fran Healey, algunos de los miembros de Radiohead, y alguno mas que se me escapa decir que son una banda enorme, legendaria, y que Neil Finn es un genio. Yo siempre lo tomé como una excentricidad propia de los músicos.

Y a veces pasan esas cosas, se redescubren cosas.

Allmusic, los introduce de este modo: "An institution in their homeland, a two-hit wonder in the U.S., and, during the last half of their ten-year career, bona fide stars in the U.K. and most of Europe, Crowded House recorded some of the best pop music of the late '80s and early '90s."

La realidad es la siguiente.

La banda liderada por Neil Finn y con Nick Seymour y Paul Hester como elenco estable hizo entre el 86 y el 91 parte de la mejor música pop de fines de los 80. Los primeros tres discos (Crowded House -1986-, Temple of Low Men -1988- y Woodface -1991-) son maravillosos.

En 1996, Paul Hester (bateria) cansado de la vida de las giras decide dejar el grupo. Neil calls it a day. El grupo se separa con un concierto genial y emotivo en su ciudad natal, la espantosa Sidney, del cual se editó un CD y un DVD llamado Farewell to the World.

En el 2007 la banda volvió con un nuevo disco, Time on Earth, que tranquilamente los pone dentro de los mejores discos de ese año. La capacidad compositora de Neil Finn está intacta. Siempre elegante, sutil, un gran hacedor de canciones perfectas.

Entre tanta novedad, entre tanta música "indie", a veces las perlitas están en el elefante que tenemos por delante. En esa canción de radio FM que damos por sentada.






lunes, 15 de febrero de 2010

Ode to Gordon


Resulta que un buen día decidimos agarrar el auto e irnos a Canadensis, PA. Tomamos la ruta 447, era de noche y los venados cruzaban el camino. A los costados solo había montañas y arboles, bosques y algún río. Era un viaje como esos en los Moulder y Scully se encontraban con alguna luz tremenda que se los llevaba al mas allá.

Ella no dejaba de discutirme sobre si Roaring the Gospell era mejor disco que The Year of the Leopard.

Bueno, ninguna luz apareció jamás. Los bosques se aparecían y desaparecían a medida que la iluminación de nuestro auto los evidenciaba o dejaba de hacerlo. Viajamos y viajamos, hasta llegar a nuestra posada The Merry Inn. María nos atendió y nos dió una habitación en esa casa perdida en medio de los bosques y las cascadas. Dejamos nuestro equipaje y nos fuimos a la ruta de nuevo, teníamos hambre y María no tenía nada para comer.

Hicimos 500 metros hacia el sur y llegamos a un bar en medio de la ruta. Una luz de neon anunciaba la publicidad de una cerveza. Esa misma que varios hombres de camperas escocesas y gorra de baseball tomaban en la barra mientras miraban los play offs. Nos sentamos a comer chicken fingers, french fries, pepinos y cerveza.


Enamorado por los ojos de Justina, que en ese momento tenía un año y dos meses, según nos explicó mas tarde se acercó a nuestra mesa. Preguntó de donde eramos. El nos dijo que era de Canada. Yo le pregunté "Canadensis, you mean?". "No... Canada... moving up north... you know... the country...".

Luego de preguntarnos los nombres, nos dio la mano a cada uno y nos dijo "my name is Gordon". Tenía el pelo rubio y unos bigotes y ropa que nos hacían recordar a una especie de Harry Nilsson folk. Nos contó sobre su vida, nos dijo que era músico y que había intentado hacerse un nombre en la zona. Le pregunté donde solía tocar y contestó "here and there...", no dió mayores precisiones. Era un hombre de unos 32 años y había terminado de grabar un disco que esperaba tenga algún tipo de exito.

Mientras conversabamos y tomabamos cerveza la moza del bar vino un par de veces y le preguntaba cosas como "Hey, Gordon, how´s life...?". A lo que en general Gordon respondía brevemente y con una sonrisa.

Nos preguntó si queríamos ir a escucharlo la noche siguiente a ese mismo bar.

La noche siguiente fuimos al bar esperando ver a Gordon. No estaba. Preguntamos a la moza si no tocaría un tal Gordon ahí esa noche y nos dijo que no sabía de ningún Gordon. Yo le dije que la noche anterior ella misma lo había saludado diciendo su nombre y ella se rió repitiendo que no sabía de qué le estaba hablando.

Desencantados nos subimos al auto y tomamos la ruta. Prendimos la radio y escuchamos "... and now the 32 year old hit record from Gordon Lightfoot, If you could read my mind...".

Frases celébres de Copa Davis


"La mejor música de los 80 se está haciendo ahora".



lunes, 1 de febrero de 2010

Don´t believe in Goldman, do you?.


The Lives of John Lennon.

Vamos a defender al (quizás) más odiado biografo del rock. Albert Goldman. Lo vamos a defender.

En una olvidable canción de U2 del disco Rattle and Hum, Bono cantaba:

"Don't believe in Goldman
His type like a curse
Instant karma's going to get him
If I don't get him first".

La canción se llama God part II. Sí, no está mal la idea, pero tampoco se gastó mucho Bono. De todas formas, el problema está en que hemos leído The Lives of John Lennon, y lo hemos releído. Y ahí está el problema, nosotros tomados de la mano de Bard cantaríamos exactamente lo contrario:

"We believe in Goldman
His type shines on
Yoko Ono can´t deny it
the book shows the real John".

(No me digan que no estamos para armar un U2...)

Leímos a Goldman esperando estar de acuerdo con todos los que lo critican y lo leímos esperando poder criticarlo negativamente. Pero no. Que le vamos a hacer.

Anyway. La pregunta al final será cuál era el Lennon verdadero: el de Badía o el de Goldman, el de Imagine o el de Mother, el de Give Peace a Chance o el de Cold Turkey? El de Contempomi o el de How do you sleep?

Se nos hace que el real está mucho mas cerca del segundo.

El de Badía es un Lennon tan grotesco que da risa. No se sostiene ni una escuchada de medio de sus discos (ni hablar la lectura de una biografía o la vista de un documental).




Claro que Lennon estaba en Imagine y en Mother. Pero vamos, como en todo artista, hay partes de su obra que lo describen de modo más cabal, más íntimo, más real, más verdadero, más cercano a como él era.

Goldaman exagera? Puede ser en algunas partes. Goldman divaga o recrea sin aparentes bases documentales? Puede ser. Goldman hace enojar y destruye el "icono" de Lennon símbolo de la paz y el amor? No hay dudas.

Lennon era genial. Genial. Profundo. Amoroso y tierno. Pero era: paranoico, conflictivo, abusador de drogas como heroína y cocaína, experimentador de modelos extremos, sin una gota de paz interior (ni exterior), huerfano, abandónico, dominado por una manipuladora y tiránica (y genial) Ono, violento, enfermizo, extremo.

No, no creemos en el Lennon de Badía.

Todo eso, que los "Badías" de este mundo evitan ver y construyen una figura inexistente, para nosotros confirma su genialidad, confirma su grandeza y lo hace mucho más interesante (y querible).

Basta escuchar con atención el tono que Badía le pone a la pésima traducción que hizo de Merry Xmas War is Over. Basta escuchar eso y después ver a Lennon interpretar Mother. Esos dos videos debieran bastar para darle la derecha a Goldman.

Y ahí tenemos un problema, contra todos los pronósticos, leímos a Goldman y le creímos, no todo lo que dice pero mucho. Lo suficiente como para defender al libro.