
querida patolina, sigo con las teclas rotas -no los dientes, sino los botoncitos del teclado, digo-. tratemos de entender. prometo llevarle la maquina esta a los secuaces de esteban trabajos para que me la arreglen. pronto. te escribo porque me consta que vos buscas hechos clave en la historia de la humanidad. bueno, hace cuatro noches pasó uno de esos hechos que marcan hitos. obviamente, como era de esperar, escapó al radar de la prensa mundial. los que registraron el hecho no registraron su importancia. los que registraron su importancia, están tomando un vascolet acá abajo. antes te cuento algo, que hace las veces de canapé y, como para muestra basta un botón -decía la abuela tula-, el cuentito microcósmico explica un poco porqué somos los únicos escribiendo sobre este inexistente hecho. en la galería del este hay una disquería que se llama el agujero chiquitito -o algo así-, está comandada y atendida por un personaje al que llamaremos dj-nn. es uno de esos lugares que tienen fama de buena disquería. y dj-nn fama de gurú musical -ay que miedo-. desde la desaparición física del oasis-uburoc no hay disquerías en esa ciudad, ni buenas ni malas. no hay. hay lugares donde se venden discos. o se cree que se venden discos. bueno, esta es una de esas disquerías que todo lo homologan, todo da lo mismo. pasé caminando y veo que vendían el primer disco de neil young. extrañado entro y pregunto el precio. ciento veinte, me contesta dj-nn. ah. le contesto yo. cuando hago un gesto como para irme, me pregunta, te interesa toda la primer época de neil young -signo de pregunta-. si. le contesto. me pregunta, te falta alguno -signo de pregunta-. no, tengo todo. digo en voz baja. como queriendo no sonar atrevido por decir la verdad. sacó un disco nuevo hace poco, lo tenés -signo de pregunta-, me pregunta. si. digo. ah, -dice- te gusta lo que viene sacando ahora -signo de pregunta-. si, me gusta todo. le digo. mientras los hamsters de mis rueditas iban a mil kilómetros por hora pensando, porqué habrá dicho ´ahora´ -signo de pregunta-. como si el ´ahora´de neil young fuese importante destacar en comparación a alguna otra época... y -cuando se dio cuenta que ya tengo todo lo que el me puede ofrecer, y que me gusta todo lo que no me puede ofrecer- me responde, si... ese muchacho guarda algo todavía..., no -signo de pregunta-. eso me respondió el disquero. el especialista. mientras yo trataba de aceptar lo que estaba pasando e incorporaba las palabras ´muchacho´, ´guarda algo´y ´todavía´. el disquero se convirtió en amazon.com y luego de hacer un estudio de los gustos de su ´no cliente´en 2 segundos -te lo juro- me ofreció sin parar, el disco doble de woodstock, el último de joan baez -si, sin comentarios-, los demos de crosby, stills and nash, los que editaron de dylan ahora -new morning, el concierto con the band del 75 y no se cual más-. claro, no se le ocurrió pensar que los podía tener, o que en realidad -aunque él, igual que amazon.com, crea lo contrario-, esos discos nada tenían que ver conmigo o con mi gusto por neil young. me di vuelta y me fui. -este saltito que parece un enter es, en realidad, muchos espacios chiquitos con la barra espaciadora-, bien, no -signo de pregunta-. ese cuentito nos lleva a que te tenga que contar el hecho más relevante de la historia del rock de los últimos treinta -signo de pregunta entre paréntesis- años. y, además, explica porqué el mismo no fue registrado por -casi- nadie. hace un tiempo me anoté para ver si ganaba una entrada para irme a londres a ver el hard rock festival en hyde park. obviamente, no gané. el sábado a la noche tocó neil young. ese ´muchacho que guarda algo todavía´, neil young, pasó como un huracán por inglaterra hace 4 y 5 días por hyde park y por glastonbury haciendo desastres. con 63 años hizo que las bandas nuevas tengan ganas de irse a la casa, cantando a coro ´i´m not worthy, i´m not worthy´. coconut me dijo, está viejo y gordo. es como destacar que el ´atributo´de dios -de con mayúscula- es estar ´alto´, muy arriba. que importa. bueno, ese muchacho, se subió al escenario en hyde park y para cerrar el concierto eligió -una vez más- tocar a day in the life. y fue histórico, por varias razones. -atención no fue este el hecho más relevante en la historia de los últimos 30 años del rock, yo te aviso cuando llegamos-. dejando de lado, por supuesto, que hay que subirse a un escenario a hacer a day in the life... y hay que cerrar un concierto con a day in the life... hay que hacerlo, para saber lo que eso significa. para llegar a eso hubo que haber recorrido un camino que -hoy- demostrado quedó el sábado a la noche sólamente dos personas vivas en este mundo recorrieron. el camino que lleva a interpretar esa obra tal -ese ´tal´va en mayúscula las tres letras- fue concebida. hay que mirar bien, detenidamente, el video que abajo nos trae el caño que no gotea. vamos por partes. neil young interpretó perfecto de qué se trata esta canción. casi que fue escrita para que la cante él hace cuatro noches. casi que fue escrita solamente para que sea tocada por él, el sábado último. una disgresión, cómo lo quiero a rick rosas. minuto 2.45, entra paul mccartney. acá debería dejar de escribir en un mundo normal, pero no, voy a decir lo obvio. neil young es uno de esos artistas -esos dos o tres- que no necesitan que nadie los valide. que el más alto está a su altura. macca entró corriendo, como un niño. todo su lenguaje corporal decía ´no puedo creer lo que está pasando, esto es de otro mundo´, woke up, fell out of bed... casi como olvidándose que la mitad de ese tema lo compuso él mismo. lo invita a neiler a cantar juntos su parte, quien no pueda ver el símbolo que eso encierra no ve nada. en el ´ahhhhh, ahhhhh, ahhhhh´paul no puede contenerse más y lo abraza por atrás, neil se recuesta sobre paul -te recuerdo, amigo, estamos hablando de paul mccartney- y rie complacido. paul se agarra la cabeza. es demasiado. en el in-crecendo final todo su lenguaje corporal dice ´no lo puedo creer´. minuto 5.08 paul ´alaba´a neil con sus brazos. disgresión, sting -todo bien con stingo...- hizo una versión de este tema, que no logró ´interpretar´, entender. el in-crecendo de sting era armónico, ordenado. no, neiler entendió de qué se trata ese in-crecendo es, en realidad caótico, por eso neil rompe las cuerdas. por eso genera esos ´ruidos´. macca lo sabe. por eso no soporta lo que está viendo. se retira del escenario, lo que está pasando le queda grande -a macca-. pero... a partir del minuto 6.40 neiler comienza el ´ahhhhh, ahhhhhh, aaaaaahhhhhh´como el canto de un fantasma -o de una sirena- tras el caos hermoso. duele tanta belleza. minuto 7.04 macca no soporta no estar, y al ver que neil deja el micrófono para terminar su ´obra´haciéndole decir a su guitarra lo que una orquesta de trescientos violines no podrían, vuelve al escenario frenético, como un chiquilín, extasiado, toma el micrófono y se suma. y lo invita otra vez a cantar juntos, como quien le pide a su ídolo que haga lo que uno quiere. y acá viene el hecho que resume, que sintetiza, que concentra el acontecimiento más importante -por su simbología, por lo que significa, por lo que esconde detrás, por lo que se termina y nunca más volverá- de los últimos 30 años mínimo. se van juntos, neiler y macca, como niños hacia atrás, pegy young, deja su lugar. se paran en el xylophon y tocan, con caótica armonía, las notas finales del -quizás- mejor tema de la historia del rock. el modo displicente, despreocupado, superado en que ´componen´esas últimas notas de la sinfonía, esos pocos segundos. ese juego resume el be here now. nadie jamás expresó el be here now del rock de esa manera. hasta el sabado a la noche. se abrazan y se van. sabiendo lo que hicieron. pasa lusha caminando por atrás mío y me dice, otra vez -signo de pregunta-, otra vez mirando el miiiiiiiiiismo video, desde el domingo que no parás de mirar el mismo video ese una y otra vez... y si... cómo le explico lo que pasó mientras yo dormía -signo de pregunta-. ´es que este muchacho guarda algo... todavía´. le contesto. me mira sin entender y sonríe. in a bit, from the basement.