martes, 30 de junio de 2009

máma, máma, los chicos me dicen ´grasa´-walk like a man-


querida patolina, no es que nos hagamos los raros. ni que copiemos a escritores hypeados de portugal. es que no nos anda el enter, ni el shift. no hay mayúsculas ni párrafos aparte. no tenemos plata para arreglar las teclitas porque nos gastamos todo en los archives de neiler -que todavía no llegaron-. bueno, la cuestión es que ahora lo reconocemos. somos grasas. no, no solamente porque nos guste julio iglesias o el niño de linares, sino por lo siguiente. el sótano te va a dar la banda que te va a hacer hervir la sangre. lo que te va a costar es reconocerlo. pero bue... más que validar tu grasitud de entrada y de antemano no podemos hacer. the gaslight anthem. cuatro muchachitos del new jersey river shore comandados por brian fallon -al que le ponemos galletitas manón-. acá nomás, como a dos horas en lincoln. la primera vez que los escuchamos nos asustamos. nos asustamos porque nos gustó de entrada. el problema es que en lo superficial esta banda de working class heroes -ex trabajadores de la construcción, de estaciones de servicio, de casa de zapatillas y de pizzerías- se percibe -o nuestra limitada mente- los percibe como una banda punk americana. esas que -coincidimos con noel- despreciamos y a las que ni queremos nombrar... tatuajes en los brazos, alguna gorrita de baseball, ropa de new jersey -no de manchester-. peor aún, algunas guitarras con el distortion típico del marshall. you have the picture, my friend. let me tell you, me dijo el peluquero cubano, the picture is wrong. uncut -que no quiere decir nada, pero bue...- los presenta como una de las bandas que tiene elementos de neil young. nick hornby les atribuye la sinceridad y urgencia de the jam. el primer elvis costello está presente. algo de the cure, debido a que el guitarrista es fanático -desintegration es uno de sus elepés preferidos-, the clash. pero esto no es nada. lo primero que nos llegó es the 59 sound, el corte de su homónimo nuevo elepé. fiebre. imposible sacárselo -no de la cabeza- del cuerpo. es físico. claro, a los minutos estábamos buscando la raíz de este enorme problema en el que nos metimos. bruce. ese es el problema, el grasa de bruce springsteen. la gran enfermedad de este sótano. las referencias a bruce son incontables. - de i`m on fire-`at night i wake with the sheets soaking wet, it´s a pretty good song, maybe you know the rest´, y sí, conocemos la canción. ese es el problema. meet me by the river´s edge -puede haber un título más bruciano- hay referencias a otros dos temas de born in the usa. y está bien. está perfecto. damon gough lo hace y decimos que es genial. no vamos a decir menos de estos, que además entienden de qué están hablando. así como damon gough es hijo de thunder road y de incident on 57th st., the gaslight anthem son hijos de no surrender y de pink cadillac. animate. la verdad es esta, hace días que no paramos de escuchar el disco. que tiene cosas mucho más interesantes todavía, como here´s looking at you -you can tell gale if she calls...- o miles davis and the cool. en cinco años nadie los va a recordar. me dicen. que se yo. que importa. el rock es, fundamentalmente, be here now. y acá cada tema tiene su lugar. bien puesto. son frontales, inmediatos, físicos, directos, frescos, épicos. rock. brian fallon tiene presencia, canta e interpreta. las letras dicen cosas, simples, historias brucianas, propias del jersey turnpike -y universales en un punto-. el sábado pasado tocaron con bruce en glastonbury, bruce subió a tocar con ellos the 59 sound y ellos subieron a tocar con the e-street band no surrender. el ritual se repitió el domingo en hyde park. y yo acá. si en el video que abajo nos trae el caño que no gotea no se ve algo de herencia... es el adn dice el borda.. es el adn... young boys, young girls. animate, gritá ´soy chacho, soy chacho´-no tengo shift, pero iba con signos de aclamación-. in a bit, my friend, from the basement.

domingo, 14 de junio de 2009

Poor Boy (Nick Drake, 6.19.48/9.11.74)



Over easter 1967, Nick did not go home to Tanworth in Arden, Warwickshire, but south to Marrakesh in Morocco, long a destination for seakers of the exotic and forbidden. There he and his friends run into rock's outlaws as they took a break from mthe busts and travails that were pressing down on them at home.

"We saw the Stones eating in a small restaurant, and Bob, displaying once more his nerve, marched in and told them I wanted to play guitar for them," Nick wrote home. "Suprisingly enough they accepted ... so I went in and did them a few numbers. We in fact got quite chatty with them, and it was quite interesting learning all the inside stories..."

(Keith Morris, "Atumn's Child", from Mojo issue 187)