Every heart is much the same
We tell ourselves down here
The same chambers fed by veins
The same maze of love and fear
We thought you were a saint
But the halo was an eye
It`s hard to see how there could be
So much dark inside the light
Don`t you leave us in the darks.
(In the Darks, The Animal Years, 2006)
¿Quien es ese Josh Ritter? Singer songwriter americano. Ya nadie me cree si digo que es uno de los mejores que andan componiendo por ahí. No importa, lo digo. Mirá. Ritter es amigo del sótano y cada tanto viene y se queda varios días. Nació en Idaho, en 1976. Hace las cuentas. Canta y compone melodías como si tuviera cien años de constante y fresca juventud, escribe poesía como si tuviera 80 años de sabiduría. Y compone, compone, compone. No para.
Bowery Ballroom, NYC, 15 de Marzo de 2008. En el escenario estaba por tocar Bellx1. En unos recitales anteriores me había hecho amigo de Patrick, un fotografo de dos metros, con unas dreadlocks que le llegaban a la cintura. Justito antes de que Paul Noonan tomara el escenario me encuentro con mi amigo Patrick y le pregunto "¿sabes a quien acabo de ver entre el público? a Josh Ritter". Patrick me contesta, "ya se, lo traje yo, vino a comer a casa y lo traje". Agregó, casi sin darme tiempo a modificar mi cara de sorpresa, "¿querés que te lo presente?". Colapsé.
Josh Ritter empezó con esto de componer y cantar mas bien tarde. Luego de escuchar por primera vez Girl from the North Country de Nashville Skyline, salio de su sótano y se compró una guitarra acústica y dijo "yo quiero hacer eso". Luego de haberse alimentado por años de Bruce Springsteen, Bob Dylan, Johnny Cash, Gillian Welch, Leonard Cohen, Townes Van Zandt, Nick Drake, te juro que en esa lista Josh no desentona.
A veces, muy de vez en cuando, salís del sótano y las almas misteriosas te permiten darte un zambullón en aguas heladas. Donde pasan las cosas. Donde todo lo que te pasa circunstancialmente en un par de minutos debería ser tu vida cotidiana, o al menos la de los fines de semana. Para decir algo. Y pronto, muy pronto todo vuelve a ser lejano y nostálgico.
Dos minutos después de mi colapso Ritter me estaba comprando una cerveza. "Harrisburg, ese es el tema que mas me gusta". Le dije. Bah, era, en ese momento. Se sonrojó. Y le agregué "Y tu versión de The River es de lo mas bonito que escuche en mucho tiempo". Si, bonito. Le gustó. Prometio ir a Buenos Aires alguna vez. Veremos que podemos hacer.
Los discos de Josh Ritter que tenes que tener, son:
Josh Ritter (1999)

Ahora nos avisan que por primera vez hay un sitio donde se pueden escuchar sus discos, incluidas canciones en vivo.
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