viernes, 15 de agosto de 2008

Infinito. Oasis. Infinito.


Una vez tuvimos una sed infinita de sonidos y caminando por Cabildo encontramos un Oasis que, pensamos, nos saciaría (una cura). Error. Ese mismo Oasis nos reveló nuestra propia perdición, que lo que creíamos infinito no era más que el principio de otro infinito aún mayor. El espacio que ocupaba en esa galería quedó chico pero seguimos con los discos, total, siempre van a haber discos. El desierto no desapareció y el Oasis tampoco. Desde Londres, Nueva York o Montreal, nos llegaron consejos, ideas, anécdotas, discos, crónicas bordadas de conciertos que nadie vio y que nunca veríamos. Tuvimos un glimpse de lo que es la vida afuera de este sótano donde todo se pierde en el tiempo y en el espacio, donde todo es un deseo etéreo, un suspiro. Tuvimos un glimpse de la vida en definitiva, esa que nos es ajena y extemporánea. Luego pasaron más discos, libros, juegos, festivales, videos y así el infinito se multiplicaba hasta resultarnos claustrofóbico. En el medio de ese mosaico de bandas y rock, encontramos el Norte.

Gracias amigo.

Kroke & Chino.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Volver a la foto: de eso se trata todo, de volver a esa foto de donde alguien nos desterró. Alguien o algo. Tal vez las manías de escuchar canciones y juntar discos encierren ese deseo: el de regresar a la foto de belleza silenciosa y suspendida, retornar al instante anterior a la primera idea o pensamiento, la misma cosa. A la foto del cumpleaños que sin planearlo repite la imagen de la última cena en la pared, volver cada vez con más ansias aún cuando a cada instante estemos más lejos (y mucho más cerca). Los discos se acumulan indecibles, las canciones se confunden. No hay escape: algún día volveremos a la foto y justo antes de que el cuchillo hunda su filo en la torta todo nos sorprenderá detenido (sí, en singular: todos nos detenido) y el silencio nos recordará que la canción era una sola, la del regreso, la de nunca haber partido. Gracias amigos. B.

Jaglo dijo...

GENIAL!

Juan-D dijo...

Hola Joe, por fin paso por acá y está todo genial. Te felicito, tenés un estilo muy chelsea basement. E ir a Rio de Janeiro escuchando Substance me resulta una imagen encantadoramente post punk.

Felicidades, o no, Duaca.

Anónimo dijo...

Duaca, una alegria que pases! gracias por la visita!
Abrazo
Kroke