viernes, 12 de marzo de 2010

Misunderstood band.


Nunca me quedó claro si se supone que Wilco nos tiene que gustar o no. A nosotros nos gusta mucho.

Una vez el Borda (que ya todos sabemos que no existe) me dijo que hay bandas que no tienen la culpa, no son responsables de lo que sus seguidores o detractores generan sobre ellos en algún punto.

Bueno, siempre me dio la sensación que con la banda de Jeff Tweedy pasa eso. Me tocó conversar con gente que afirma que Wilco no les gusta como si eso fuese un statement, muchos inclusive dicen que Wilco es un invento de la prensa, que no son tan buenos, que se generó una especie de culto a esa banda "indie" que en realidad no vale lo que vale. Etc. Etc. Etc.

Son en general, poco escuchados e incomprendidos. Es una banda a la que hay que escuchar, prestarle atención, aceptar sus reglas de juego y seguirlas. Entender que por ahí componen una canción bellísima y en el medio de la composición la destruyen y luego la vuelven a construir.


El tema son los discos y las canciones. Como siempre.

Llegamos a Wilco cuando salió Summerteeth (1999) y ya podíamos detectar que ahí había algo diferente, luego en retrospectiva nos llegó el genial Being There y A.M.. Dos discos hermosos. Vamos!

Luego llegó la fama y la atención (o algo por el estilo). Yankee Hotel Foxtrot y A Ghost is Born.

Mas tarde, Kicking Television en vivo (recomendable para empezar) y Sky Blue Sky y The Album.

Vale la pena ver el documental I`m Trying to Break your Heart. Durante la grabación de Yankee Hotel Foxtrot tuvieron la lucidez de filmar todo. TODO, sin saber donde la aventura los llevaría. El cuento largo corto es que Wilco grabó el disco para Warner/Reprise, esa compañía le exigió que le hicieran cambios para hacerlo más comercialmente vendible. La banda se negó y terminó comprando el disco por US$ 50.000 y dejaron la firma Warner. Salieron de gira sin haber editado el disco. Wilco empezó a filtrar el disco en su página de internet, sin contrato con ninguna discográfica. Ante el éxito, Nonesuch Records (una discográfica "indie" subsidiaria de Warner!!!!) le ofreció un contrato. Wilco firmó, no cambió el disco, y se llevó más del doble de lo que hubiese esperado de Warner. El disco vendió mas de 50.000 copias la primer semana, fue disco de oro y lleva vendidos mas de 500.000 copias. En el medio, Jay Bennet se fue.

Todo eso, TODO, está filmado en un apasionante documental.

El tema es que muchos sostenían que ahí el genio era Jay Bennet, y vamos, Jay tuvo lo suyo pero se fue al terminar Yankee Hotel Foxtrot. Y, creemos, quedó claro que Tweedy era (i) el que mandaba, (ii) el que merecía mandar, (iii) el que iba a seguir mandando.

Después de tocar por bares solo como loco malo, Jay se murió.

Después de su partida salieron tres discos tremendos. Asíque cortémosla acá abajo con eso (que no es más que una pose ignorante) de que Bennet era el genio de la banda. Ahí la cosa es Tweedy, sin Tweedy no hay Wilco. Y Tweedy tuvo la lucidez de rodearse de unos músicos demencialmente buenos.

Mejor todavía es verlos tocar en el DVD Ashes of American Flags, que muestra a la banda girando por ciudades pequeñas del interior de Estados Unidos.




Wilco nos cae bien, nos gusta mucho y creemos que son incomprendidos. No es que nosotros podamos afirmar que los comprendemos, pero al menos nos damos cuenta que la limitación (si existe) es nuestra, no de ellos. No hay que pedirle a las bandas lo que las bandas no son. Jeff Tweedy no tiene carisma, no es frontman, y el alt country es un invento de los críticos. Otra vez, el tema son los discos y las canciones y Wilco tiene ambos.

Wilco son lo que son. Una banda Americana. Mientras veía Ashes of American Flags discutía con el Borda que me dijo algo que me llamó la atención: "te pueden gustar o no... pero lo que no se puede negar es que son una de esas bandas que tienen el fuego sagrado".

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